Culturas Vivas
El eje sur del Perú se abre a los ojos del mundo como un verdadero crisol de diversidad humana y social en el que se mezclan e interactúan culturas, lenguas, razas, credos, expresiones plásticas, musicales y dancÃsticas.
Del Lago Titicaca emergen varias islas que no han permitido que los enmarañados cambios polÃticos y sociales del mundo exterior entren a sus comunidades. Mantienen muchas de las sabias costumbres de sus antepasados, tienen una organización basada en el parentesco y en la reciprocidad del trabajo. Acá ellos tienen sus reglas y su forma vida.
Culturas Vivas
En la Isla de Amantani, Taquile o Anapia, sus pobladores quechua hablantes le abrirán las puertas de su casa y compartirán sus dÃas. Caminará por estas islas, verá morir el sol mientras se tiñen las aguas del Titicaca y sentirá al cielo casi tocarlo con su mar de estrellas. Otra zona rica en cultura viva, biodiversidad y restos arqueológicos, se encuentra a orillas de este mismo lago, donde el monte Auki Carus se levanta y deja ver un bosque de eucaliptos que señalan al pueblo de Llachón con sus playas de arena blanca. Luego de visitar estos paradisÃacos lugares y conocer a su gente, a uno no le queda más que afirmar que allÃ, la vida es cierta.
Festividades
Celebrar y reunirse por los motivos más diversos forma parte del carácter popular de nuestros pueblos. Contarse las tristezas, las alegrÃas. Hay que verlo, hay que sentirlo; el sur es una constante explosión de colores, abrazos, sonrisas y emociones.





